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¿Se puede hablar de Preadolescencia en Niños Menores de 10 Años?
¿Demasiado jóvenes para ser adolescentes? El Siglo XXI cambia las reglas

Tradicionalmente la preadolescencia se define como la etapa entre los 10 y 12 años, sin embargo, en la actualidad existen diversos factores que parecen estar incidiendo en un efecto de “maduración anticipada”, asociada a un acelerado desarrollo emocional, cognitivo y social que muchos niños experimentan hoy en día. Pensar en estos elementos y sus consecuencias nos permitiría entender la coyuntura infantil y pensar formas más eficientes de llegar a ellos.

¿Por qué está ocurriendo este adelanto?

Desarrollo hormonal acelerado: La pubertad está ocurriendo a edades más tempranas, con estudios que sugieren que las niñas, en particular, comienzan a experimentar cambios hormonales alrededor de los 8 años. Estos cambios biológicos afectan su desarrollo físico y emocional, haciéndolas parecer más "adultas" en muchos aspectos.

Influencia de la tecnología: El acceso temprano a dispositivos digitales y redes sociales ha acelerado la exposición a información y experiencias que antes estaban reservadas a los mayores. Los niños están más conectados, interactúan con una enorme variedad de contenidos y están expuestos a modelos de comportamiento complejos y a veces problemáticos.

Mayor presión social: Las expectativas sociales también han influido en el adelanto de la madurez. Los niños a menudo se ven invitados y atraídos a jugar roles de adultos: la forma de hablar, la vestimenta etc. Basta con observar casos de influencers o famosos que exponen a sus hijos como si fueran versiones de ellos mismos en pequeño. Esos niños pasan a ser el ideal de los padres y por ende de sus propios hijos.

Efectos no esperados de la crianza respetuosa:  Si bien este enfoque tiene muchos beneficios, ubica muchas veces al niño con un alto poder de decisión, que puede superar sus capacidades evolutivas. El límite del adulto es ordenador y continente. Desde la mirada parental esta posición del niño muchas veces deviene en una posición rebelde anticipada. 

Este desarrollo temprano hacia la preadolescencia, nos invita a reconsiderar cómo abordamos las preferencias, intereses y comportamientos de este grupo etario.

¿Los niños menores de 10 años tienen más conciencia de su identidad personal y social? ¿Muestran mayor interés por la moda, la tecnología, y las marcas que representan su autopercepción?

Desde el desarrollo de las estrategias es central empezar a mirar esta evolución para lograr propuestas que conmuevan al target.